Las lamentaciones se han convertido en tema frecuente de conversación. Cuestiono mucho el echo de que varias personas, en reiteradas oportunidades, quieren hacerme creer que desperdicié mi vida. Si bien, parcialmente pueden llegar a tener razón, no comparto la postura de martirizarnos eternamente por nuestros echos u omisiones.
Parto de la premisa de tener consciencia de nuestras acciones. Con un mínimo de detenimiento y reflexión -puede llegar a transcurrir en solo unos mili segundos-, habremos tomado una opción. Luego de ello hay que afrontar las consecuencias que derivasen, sean estas favorables o adversas.
Tengo la firme convicción que no tiene caso el recriminarnos, una y otra vez, por todo aquello que quedó atrás. Repito, porque quedó atrás. Tampoco pregono el olvido gratuito, sino todo lo contrario, realizar "una" sola mirada en retrospectiva y obtener de ella conclusiones, para luego aprender,y de ser necesario, rectificar.
Hasta ahora me mantengo por el sendero que acabo de describirles, cantando como Sinatra: lo que perdí no lo lloré, porque si me equivoqué fue a mí manera, y la satisfacción que produce comportarme de esta manera me acompañará hasta el último de mis días.
Es mi opinión.
domingo, 27 de junio de 2010
viernes, 18 de junio de 2010
¿De qué se trata todo esto?
Surgen momentos, de manera aleatoria, en los que tengo ganas de expresar aquellas ideas que se vuelven conscientes, cargadas de vigor y con la necesidad de ser confrontadas con vosotros en un ambiente controlado y, consecuentemente, saludable.
Inmediatamente me encuentro con la pregunta del cómo haría público aquello. Entre idas y vueltas, dudas, un poco de pereza, ideas alocadas, con lógica y sin ella, llegué finalmente a este sitio.
Pero antes de escribir la primera línea hubo que rebasar el pavor de hacer el desnudo en público. ¿Desnudo artístico o grotesco? Era la incógnita, y como no quería caer en lo bizarro o chabacano, supuse que haría el mejor de mis esfuerzos por presentar mis ideas.
Así que contaba con la imaginación, el espacio y la determinación para expresarlas. Sin más, surgió esto que pretende ser una herramienta de catarsis personal y un elemento para el debate con vosotros.
Espero vuestras opiniones y comentarios.
Inmediatamente me encuentro con la pregunta del cómo haría público aquello. Entre idas y vueltas, dudas, un poco de pereza, ideas alocadas, con lógica y sin ella, llegué finalmente a este sitio.
Pero antes de escribir la primera línea hubo que rebasar el pavor de hacer el desnudo en público. ¿Desnudo artístico o grotesco? Era la incógnita, y como no quería caer en lo bizarro o chabacano, supuse que haría el mejor de mis esfuerzos por presentar mis ideas.
Así que contaba con la imaginación, el espacio y la determinación para expresarlas. Sin más, surgió esto que pretende ser una herramienta de catarsis personal y un elemento para el debate con vosotros.
Espero vuestras opiniones y comentarios.
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